martes, 31 de marzo de 2009

COMO LUCHAR EN CONTRA DE LA CRISIS ECONÓMICA


Análisis del Comité por una Internacional de Trabajadores, CIT


De la edición de marzo de Socialismo Hoy, revista del Partido Socialista, CIT en Inglaterra y Gales.

Peter Taaffe.

Comité por una Internacional de Trabajadores.

Traducido por Adam Ziemkowski y Franco Liberati



¿Cómo puede la clase trabajadora luchar en contra de los efectos de la peor crisis económica mundial desde los años 30? Ya hay despedidos en masa en los principales países capitalistas y en todo el mundo. Los jefes y sus gobiernos han tomado la ofensiva para hacer que la clase trabajadora y secciones grandes de las clases medias paguen por la catástrofe que ellos han creado.


El capitalismo mundial está en un callejón sin salida y sus representantes serios no ven una salida rápida. La mayoría de los comentaristas capitalistas ahora están de acuerdo con nuestro análisis, que por lo menos, esta es la peor crisis económica mundial desde la gran depresión de los años 30 y quizás podría superarla.


En un sentido, esta crisis es potencialmente peor que aquel entonces. El alcance de la globalización capitalista, que causó esta caída, es mucho más extensa y profunda que la llamada “época dorada” antes del 1929. Por esta razón, ya es la crisis económica más generalizada e internacional en toda la historia. Los EEUU, Europa occidental, Japón, Europa del este, Rusia, Asia, Australasia y América Latina; todos han sido inundados por la tendencia económica descendente. Ciertamente, se ha desarrollado con una velocidad y gravedad mayor que las fases iniciales de la depresión de los años 30.


La crisis empezó en las bolsas de valores, expandiéndose al sector financiero y luego a la llamada “economía real”. Fue provocada por la caída financiera, entró a la industria, y ahora ha vuelto a atacar una vez más al sector financiero. Pero los efectos enteros de 1929 sólo fueron sentidos después de años—en el caso de Francia, dos o tres años después—mientras esta crisis ha atacado con tanta velocidad y profundidad que ha asustado, si no desmoralizado, a los representantes del capitalismo mundial. Lo que costó tres años de desarrollar en 1929 ahora podría abrirse en un año.


Esta crisis está caracterizada por la sobre-producción—la saturación de bienes—que los patrones están intentando resolver a través del desempleo masivo de la clase trabajadora. Pero también se está dirigiendo a la sobre-producción incluso entre sectores de la clase media, los cuales están siendo echados de sus puestos de trabajo junto con los trabajadores. En otras palabras, la proletarización de las capas intermedias, un aspecto del capitalismo incluso durante el auge, está avanzando de forma cualitativa. Esto, en cambio, debilita las reservas sociales del capitalismo.



La capitulación de las organizaciones de trabajadores


Los capitalistas están temblando frente a las consecuencias sociales de las implosiones económicas que vendrán. Su única consolación es que no se enfrentan con una oposición organizada de la clase trabajadora, debido a la decapitación política de las organizaciones anteriores de los trabajadores, en las manos de dirigentes como Tony Blair de Gran Bretaña y sus primos social-demócratas de Europa y otros lugares. Ellos pasaron completamente al lado de la burguesía después del colapso del Estalinismo y el tsunami ideológico, pro-capitalista que siguió. El resultado es que la masa de gente de la clase trabajadora está políticamente desarmada frente al mayor ataque a sus derechos y condiciones, ganados en la lucha dura, en la memoria viviente.


Sin dirección y organización cuando los capitalistas han usado el pretexto de la crisis para atacarnos, la rabia de las masas ha rebalsado de forma espontánea en las fábricas y las calles. Esto pasó en Irlanda mientras el gobierno buscó eliminar los beneficios médicos para los de la tercera edad. Provocó protestas intensas incluyendo la ocupación de la empresa Waterford Crystal y amenazas de ocupar la Dell, mientras el capital brutal cierra fábricas enteras con la misma facilidad con que uno cierra una cajita de fósforos. La misma escena increíble fue vista cuando terminaron las jornadas de los fines de semana en la fábrica de BMW en Cowley, Oxford, lo cual provocó protestas sin precedentes incluyendo peleas entre trabajadores y supervisores. Sin embargo, para que esta rebelión elemental de la clase trabajadora se dirija a un movimiento sostenido, se requiere un programa claro, con consignas militantes y organización.


La capitulación, también compartida por los dirigentes sindicales, de hecho ayudó a reforzar la imposición brutal de las políticas neoliberales sobre la clase trabajadora y los pobres a nivel mundial. La burguesía, ya no obligada a cuidarse de la clase trabajadora organizada y sin temor de una rebelión del movimiento laboral, avanzó por eso sin límites hacia el capitalismo no regulado. Los anteriores dirigentes de las organizaciones de trabajadores resultaron ser la quinta rueda del carro de guerra del neoliberalismo. El oportunismo completo de los dirigentes sindicales es evidente en la capitulación a los jefes y sus gobiernos mientras los capitalistas intentan echar la responsabilidad por la crisis sobre los hombros de la clase trabajadora y los pobres.


Las masas saben bien quien es responsable. En Italia, los estudiantes, un medidor de lo que se está desarrollando desde abajo, han gritado en las manifestaciones: “No pagaremos por su crisis”. Contrasta mucho con la actitud patética de los dirigentes sindicales mientras se cierran las fábricas por todos lados y sólo escuchamos de las capas del movimiento sindical de la necesidad por “sacrificios compartidos”. León Trotsky escribió en los años 30 que la crisis a que se enfrenta la clase trabajadora, de hecho, toda la humanidad, se resume en la crisis de dirección de las organizaciones de trabajadores. La diferencia hoy, sin embargo, es que no sólo se enfrenta una crisis de dirección sino que también de organización, o la falta de ella, para la clase trabajadora además de un programa claro.


Nunca en toda la historia la brecha — las 'tijeras' — entre la situación objetiva del capitalismo en crisis y la perspectiva de la clase trabajadora, la ausencia de organización, en particular de partidos políticos de masas, ha sido tan evidente. Dada la propaganda sin tregua, la realidad de las políticas neoliberales de los últimos 30 años y la ausencia de una alternativa política y económica, es inevitable que todavía hay, a pesar de la severidad de la caída, una aceptación residual del “mercado”, incluso entre la clase trabajadora. Muchos están anonadados por el colapso económico. Incluso hay un punto de vista restante en muchos trabajadores que la crisis actual es algo temporal, que terminará antes del fin del año, a más tardar, y entonces podremos volver al paraíso económico del crecimiento.



Perspectiva Económica Oscura


Estas ilusiones están promovidas por la prensa “popular” y un ala de economistas y comentaristas burgueses. No obstante, otra sección ha concluido que esta vez la fiesta ha terminado de verdad. Por ejemplo, Sean O´Grady del Independiente declaró bruscamente en enero: “El alto desempleo está aquí para quedarse”. En la gran depresión de los EEUU, el desempleo no recuperó su nivel de 1929 hasta el 1943 cuando la economía estadounidense estaba siendo sacada de la mugre económica por la horrible segunda Guerra Mundial. Esto pone en perspectiva los esfuerzos de la presidencia de Obama mientras intenta tratar con la avalancha de despedidos los cuales están subiendo a 600.000 por mes. El desempleo en los EEUU y Gran Bretaña podría alcanzar el 10% de la fuerza laboral el año que viene, lo cual hoy en día tendría efectos similares a una depresión.


Sin embargo, la situación es aún peor en otros partes del mundo, paradójicamente en particular en las partes de Europa las cuales supuestamente fueron inmunes. Los pronunciamientos del Banco Central Europeo que la zona europea escaparía a los peores efectos del virus proveniente de la economía estadounidense, han sido reducidos a cenizas. Este continente se ha unido a la implosión general del capitalismo mundial, igual que el Japón. Las últimas previsiones para el Japón indican que el PIB podría caer casi 10%. La gran maquina exportadora que es el Japón está frenando bruscamente, bajando un 3,3% en los últimos tres meses del 2008, una taza anual de 12,7%. Comparte los problemas con Alemania, el principal poder económico de Europa, mientras los poderes menores del continente—Irlanda, España, Italia, Grecia, Portugal y Gran Bretaña—están bajo el riesgo de seguir el ejemplo de Islandia a la bancarrota nacional.


Para las masas, es como si hubiese calor y sol un día, e invierno oscuro y frío el próximo, sin la transición de otoño. El destino de España, que junto con Islandia, participó más que los demás en la orgía de construcción y el auge de vivienda basado en la deuda; está manifestado en la experiencia de Zaragoza, contado en el Observador de Febrero. El colapso del auge de construcción significa que el desempleo se disparó en la ciudad a un 75% apenas en un año. España podría ver el desempleo aumentar de una ya inaceptable taza de 14% (3,3 millones de trabajadores) a 20% antes del fin de este año. La clase trabajadora está furiosa de que tendrá que aguantar el costo, con manifestantes saliendo a las calles exigiendo “¡Huelga!, ¡Huelga!, ¡Huelga!”


España es sólo un ejemplo de lo que podría pasar en una serie de países, lo cual en el transcurso del tiempo, provocará explosiones revolucionarias. Si una dirección conciente no está dada, entonces habrán disturbios y una sección de jóvenes podría incluso estar seducido por el camino del terrorismo, lo cual es un callejón sin salida. Los eventos explosivos en Grecia revelan que los sentimientos a favor del terrorismo y anarquismo serían evidentes en una cierta etapa. La acción de las masas, liberada de la influencia paralizadora de los dirigentes oportunistas, es el único camino hacia adelante.



Las huelgas de las refinerías británicas: confusión y claridad


Una expresión de la indignación estaba presente incluso en la erupción de huelgas desde debajo, de los trabajadores de construcción de las refinerías de petróleo y las fábricas de electricidad en Gran Bretaña. Fue una prueba de laboratorio para medir la conciencia de la clase trabajadora y cómo las diferentes tendencias respondieron a esta prueba. Dada la noche oscura del neoliberalismo, sería completamente utópico de esperar que no existieran elementos de nacionalismo y hasta racismo en la consciencia de algunos trabajadores, en algunas instancias tal vez en la mayoría. Esto, sin embargo, no fue el caso en esta disputa como hemos demostrado en nuestro periódico semanal, El Socialista. Fue, en su esencia, una huelga en contra de la 'carrera hacia abajo' de los capitalistas para imponer salarios de esclavitud, orquestado por los jefes a nivel europeo a través de legislación anti-trabajadora y la misma Unión Europea.


Fue distorsionado en las cabezas de algunos trabajadores hacia el nacionalismo, expresado en la consigna, 'Trabajos británicos para trabajadores británicos'. Fue usado por primera vez por el primer ministro Gordon Brown en una conferencia del Nuevo Laborismo, en un intento de sobrepasar a la ultra-derecha del Partido Nacional Británico (BNP). Sin una dirección clara, esta reacción inicial de los trabajadores, no sólo en Gran Bretaña sino que en otros lugares, no es una sorpresa. Pero esto fue una característica mínima de la huelga, y pronto fue borrada por la intervención de socialistas más concientes, particularmente del Partido Socialista, los cuales lucharon por los mismos derechos, salarios y condiciones para los trabajadores migrantes. En la revolución rusa, los consejeros generales del zar, temieron la presencia de un solo Bolchevique quien podría actuar como 'un cristal en una solución saturada' como dijo Trotsky, capaz en un ambiente caliente de atraer la mayoría a su lado. Vimos algo similar en esta huelga con los socialistas y Marxistas, algunos del Partido Socialista, minando completamente cualquier aspecto de nacionalismo o racismo. Una solidaridad clara fue expresada con los trabajadores migrantes, incluso con la producción de un volante en italiano exigiendo que todos los trabajadores recibieran el mismo salario para el trabajo.


Como es de esperar, algunos grupos ultra-izquierdistas sin una presencia real o ni siquiera un oído para escuchar las ideas de los trabajadores, tomaron una posición completamente falsa. El Partido Obrero Socialista (SWP), por ejemplo, se enfocó en criticar y enfatizar la idea de 'trabajos británicos para trabajadores británicos' como si fuese la característica principal de la huelga. Ignoraron el hecho de que los miembros del BNP que llegaron a la línea del piquete fueron sacados a la fuerza por los trabajadores. Además, la huelga increíblemente alcanzó un elemento de control obrero y del sindicato con respecto a la asignación de nuevo empleos. Por supuesto, ganar una batalla no termina la guerra. Pero los trabajadores en esta industria y otras ahora tienen un ejemplo vivo de cómo luchar para defender los estándares de vida de los trabajadores y, a la vez, superar las divisiones nacionales o raciales en una situación complicada y, de hecho, asegurar una victoria para la clase trabajadora.


Después de la huelga, el servicio de 'conciliación', ACAS, ha concluido que los trabajadores extranjeros contratados no recibieron sueldos más bajos que los trabajadores británicos. Esto no es verdad, pero lo que está completamente olvidado es que los trabajadores de la agencia, quizás formalmente, algunas veces reciben el mismo sueldo que un trabajador 'doméstico' o permanente para su sueldo semanal o mensual. Pero no reciben pagos para descanso, vacaciones o los otros beneficios que a nivel mundial los jefes están intentando borrar para aumentar su taza de ganancia. Lo mismo se aplica a esta disputa. Esto ha sido cubierto por el ACAS y aceptado por los burócratas de los sindicatos, los cuales no fueron exactamente 'heroicos' durante la huelga, preocupándose de mantenerse a la distancia de la acción no oficial que podría haber violado las leyes anti-sindicatos ultra-derechistas de Gran Bretaña. Esta disputa principalmente subrayó la consecuencia positiva de la experiencia de los trabajadores en lucha y la intervención de socialistas y Marxistas para erradicar los aspectos secundarios del nacionalismo.


La mayoría de los grupos ultra-izquierdistas no tienen la menor idea de cómo se desarrollará un movimiento de masas, en particular dado el carácter del último periodo. No será de una forma limpia y directa sino que, como Oliver Cromwell se describió a si mismo, con “verrugas y todo”. Si estos ultra-izquierdistas habían estado presentes en el inicio de la revolución rusa de 1905, su punto de salida hubiera sido, sin duda, de condenar al Padre Gapon, el sacerdote quien inicialmente se dirigió a las masas en la primera manifestación bajo la bandera del zar, con una petición al “Padre Pequeño”, el zar. En contra de Vladimir Lenin quien abogó por la participación en el movimiento e incluso conversó y colaboró con Gapon en las fases iniciales de la revolución, los ultra-izquierdistas habrían exigido que el sacerdote fuese quitado de la demostración como una precondición para su participación. ¿Cómo hubieran reaccionado a las manifestaciones de masas de católicos y protestantes de James Larkin en el 1907 con las bandas Naranjas y Verdes unidos en la lucha en contra de los jefes?


Mientras no se hace ninguna concesión a los prejuicios raciales o nacionales, es necesario, en particular debido al periodo del que justo hemos salido, que los socialistas traten la conciencia política actual de la clase trabajadora con mucha capacidad y diplomacia. No tenemos el lujo del sabio ruso quien contestó a la pregunta, '¿Cómo llego a Moscu?' contestando, 'no empezaría desde aquí si fuese tu.' La clase trabajadora, particularmente después de un periodo de una supuesta paz social, nunca surge a luchar completamente formada, como Minerva de la cabeza de Júpiter.



Odio amargo entre las clases


Hay una rabia creciente dentro de la clase trabajadora, manifestado por la característica semi-insurreccional en Grecia el año pasado y las enormes huelgas anti-Sarkozy que estremecieron a Francia el 29 de enero (y otra vez el 19 de marzo). Hace no mucho tiempo, Nicolas Sarkozy se burló que, a pesar de sus ataques en contra de los trabajadores franceses y los jóvenes, ´¿Dónde están las huelgas?´ El recibió su respuesta en la rebelión elemental de estas huelgas, que excedieron por mucho en extensión y cantidad a lo esperado por los organizadores de la dirección sindical. Más de dos millones de trabajadores salieron a las calles de las ciudades de Francia (¡y más de tres millones el 19 de marzo!). Sarkozy, sintiendo la energía explosiva subyacente ante las huelgas, inmediatamente dio concesiones a los estudiantes como una forma de cortar el movimiento. Esto no previno que las huelgas tomaran lugar, lo cual hace recordar un poco él mismo aroma de la huelga general de 1968.


Existe, sin embargo, incluso en Francia, la cual todavía está a la vanguardia del movimiento de trabajadores en Europa, diferencias importantes en cuanto a la conciencia de la clase trabajadora de 1968 y ahora. Paradójicamente, la situación económica es mucho peor ahora para el capitalismo que en 1968 cuando la huelga general más importante de toda la historia tomo lugar en medio de un auge económico. En ese entonces, hubo una conciencia general socialista y hasta revolucionaria entre los trabajadores y socialistas. Dado lo que ha ocurrido durante las últimas tres décadas combinado con, como hemos dicho, la capitulación de los dirigentes de las organizaciones de los trabajadores al capitalismo, no es difícil entender porque la conciencia está atrás de la de 1968. Hay perspectivas mezcladas y una cierta confusión política.


Sin duda, hay un odio muy amargo entre las clases en los países capitalistas avanzados hacia los que están vistos como los autores principales de la presente catástrofe económica, en particular a los financieros y banqueros. Juicios semi-públicos han tomado lugar en el parlamento británico y el congreso estadounidense. La furia de las masas fue expresada en Francia en las calles pero, al inicio, fue claramente dirigido en contra de los banqueros y la figura de Sarkozy, pese a sus intentos demagógicos de separarse de los banqueros. Si incluso en Francia no hay todavía una conciencia anti-capitalista general, entonces quizás aun menos existe en los otros países europeos.


En Grecia, la situación es algo diferente, con elementos pronunciados de una situación pre-revolucionaria ya presentes. Esto está reflejado en la bancarrota total de la burguesía griega y su estado, la desesperación de la masa de la clase trabajadora y la juventud frente a su condición de pobreza y su disposición a luchar, como mostraron las tres huelgas generales que ha habido hasta ahora. También, está reflejada en la incapacidad completa de los partidos oficiales del capitalismo—Nueva Democracia y el ex-socialista PASOK—y el ascenso correspondiente del nuevo partido de trabajadores, SYRIZA. Esto está combinado con un futuro económico oscuro frente a Grecia. Tan desesperada es la situación económica que el nivel de su economía ha sido disminuido por la agencia Moody´s, lo cual podría presagiar un rechazo de las inversionistas capitalistas de comprar la deuda del gobierno. Esto podría dirigirse hacía el colapso económico y, en cambio, podría causar la salida o expulsión de Grecia de la zona europea.


También, podría anunciar una serie de bancarrotas nacionales parciales o totales, como vimos en los años 30 en Europa y las regiones neo-coloniales como América Latina. Grecia podría ser acompañado fácilmente por España, Portugal e incluso Irlanda si los compradores de bonos hacen huelga y rechazan comprar la deuda gubernamental. Enfrentándose con esta situación, la clase dominante sin duda tomaría medidas aún más salvajes de atacar los salarios y condiciones de la clase trabajadora. Las condiciones de la clase trabajadora en esta situación del capitalismo pudriéndose, es como un hombre en una escalera mecánica yendo abajo desesperadamente corriendo sólo para mantener su posición.



El capitalismo desacreditado


De forma calma y lúcida, los ideólogos del capitalismo debaten los méritos de la deflación—caídas de precios, cortes en la producción y desempleo masivo—versus inflación—un incremento de los precios—como la mejor forma de preservar su posición. Deflación e inflación son el cara y sello de la misma moneda capitalista, y la clase trabajadora está designada a pagar. Esto fue mostrado por un escritor del Financial Times quien tranquilamente declaró que las empresas se beneficiarán de la inflación porque una porción de su deuda desaparecerá, beneficiándose a las empresas con deudas con intereses fijos. Por el otro lado, “La inflación más alta permite que más empresas y trabajadores estén de acuerdo con recortes reales a los salarios que sería posible en otros casos. Ambos casos son útiles para esas empresas que ahora no son competitivas y es preferible para la sociedad [capitalista], porque los recortes salariales son más equitativos que el desempleo”. En otras palabras, la clase trabajadora tiene que pagar, la ganancia tiene que ser mantenida, si no aumentadas, a expensas de la clase trabajadora.


Obviamente, el capitalismo y junto con ello la clase trabajadora han entrado en una nueva época brutal. La pregunta quemante es como cerrar la brecha entre la situación objetiva subyacente, de la crisis prolongada del capitalismo, de hecho una serie de crisis; y cómo hacer de la consigna de la juventud italiana 'No pagaremos por su crisis' una realidad concreta. De lo que se trata aquí—como las huelgas recientes en las refinerías británicas y la explosión de rabia en Cowley frente al despido sumario de 850 trabajadoras con un aviso de sólo una hora, muestran— la necesidad de un programa de lucha. Obviamente, el caso para un cambio general del capitalismo obsoleto a una nueva sociedad socialista, debe ser hecho.


Esta crisis es la prueba, si todavía fuese necesario, que auge y crisis, el ciclo económico del capitalismo explicado por Carlos Marx y tan ridiculizado por la mayoría aplastante de opiniones 'intelectuales' en el último periodo, ha re-asegurado su validez. La desigualdad no puede ser superada dentro del marco del capitalismo más que Canute podía hacer retroceder las olas. Desigualdad es la esencia del capitalismo, revelado claramente en la relación entre los trabajadores y los capitalistas. Como Marx señaló, los capitalistas compran la fuerza de trabajo de la clase trabajadora para explotarlo. La clase trabajadora sólo recibe una porción del nuevo valor que ha creado, el restante (plusvalía) sigue siendo trabajo no pagado, la ganancia generada por los capitalistas. La lucha de clases, como Trotsky indicó, es nada más que la lucha sobre la distribución de la plusvalía. La máxima lucha que hay sobre esta plusvalía—en particular cuando las ganancias se estancan o caen, como es el caso ahora—la más intensa es la lucha de clases. El punto de partida de la clase trabajadora en esta situación tiene que ser una determinación de resistir los ataques del capital, para defender todos los avances del pasado, antes de seguir haciendo nuevas conquistas.


Al contrario de lo que arguyen los ideólogos burgueses, el capitalismo, particularmente en su fase neoliberal, no es el mejor vehículo ni el más eficiente para maximizar la producción y distribuir los productos con los pueblos del mundo. La idea de que el capitalismo es un sistema sin problemas, no susceptible a crisis bruscas, la cual fue muy promovida después del colapso del muro de Berlín, ahora está completamente desacreditada. Escondidos de las miradas de la clase trabajadora en las páginas de sus revistas 'de calidad', los defensores del capitalismo admiten esto: “Los conservadores…creen de verdad en el sistema capitalista. Cualquier persona que entiende el capitalismo sabe que está programado para fallar de vez en cuando. Las enseñanzas económicas conservadoras mantienen que las recesiones son muy similares al clima. Podría ser posible mitigar sus efectos, pero imposible de cambiar su naturaleza” (Peter Oborne, columnista derechista para el Daily Mail).



Una propuesta transicional


Ninguna mención de un futuro brillante: si el capitalismo se rompe, nosotros, la clase trabajadora, tenemos que pagar. Esta es la esencia del escenario tempestuoso del clima de Oborne, un mundo dónde el estado funciona como el paraguas del capitalismo mientras los trabajadores están mojados hasta los huesos en la forma del desempleo masivo.


¡No pagaremos! Tenemos que exigir un sistema que sea humano y totalmente nuevo. El socialismo tiene que ser la política de la clase trabajadora. Hasta el Newsweek (revista popular de EEUU) declaró: “Todos somos socialistas ahora.” Desafortunadamente, esto todavía no es el caso para la mayoría aplastante de las víctimas del sistema, la clase trabajadora y los pobres. Por lo tanto, mientras exigimos una economía socialista, democráticamente planificada, como la idea cúlmine del programa de los socialistas y Marxistas; es necesario proponer demandas transicionales de lucha de acuerdo con la situación actual.


En la social democracia pre-1914, este tipo de propuesta fue considerada innecesaria. Su programa fue dividido en un programa máximo, la idea del socialismo, y un programa mínimo, cotidiano. Esto cambió decisivamente con el inicio de la primera guerra mundial la cual llevo a las explosiones revolucionarias en Rusia y las luchas de masas y olas revolucionarias que se detonaron después de la revolución del 1917 por toda Europa y el mundo. En esta situación diferente, la lucha por reformas básicas e incluso la defensa de los logros del pasado, se enfrentaron directamente con los límites del mismo sistema capitalista. Los Bolcheviques, por eso, formularon el programa de transición como un puente—tomando en cuenta las demandas cotidianas de la clase trabajadora—del nivel de conciencia existente hacia la idea de la revolución socialista. Fue necesario aún durante la revolución rusa debido a las perspectivas diferentes y dinámicas de las secciones diferentes de la clase trabajadora. Fue resumido en el boletín maravilloso de Lenin, La Catástrofe Amenazante y Cómo Evitarla.


Siguiendo los pasos de Lenin, Trotsky formuló para la Cuarta Internacional revolucionaria el Programa de Transición: la Agonía del capitalismo y la tarea de la IV internacional. Fue adoptado en el año 1938 en la víspera de lo que Trotsky anticipó correctamente sería una guerra mundial devastadora. De este incendio vendría una ola revolucionaria y el programa de transición y sus demandas podrían jugar un rol clave en este proceso. Una ola revolucionaria apareció pero la social democracia y el Estalinismo la detuvieron para salvar el capitalismo en la situación pos-guerra. Esto en cambio, sentó las pre-condiciones políticas para el auge, los fuegos artificiales económicos espectaculares que se desarrollaron entre 1950 y 1975. Por eso, las ideas de Trotsky, las cuales fueron formadas para una época revolucionaria, nunca fueron implementadas de forma completa en este periodo.

Algunos, como el SWP, por lo tanto descartaron tanto el programa de transición como el enfoque transicional. Nosotros defendimos el método de Trotsky pero reconocimos que era necesario modificar algunas de las demandas para las condiciones diferentes, presentadas por el auge. La situación actual que enfrenta el movimiento de trabajadores en Gran Bretaña, Europa y por todo el globo, sin embargo, significa que esta propuesta, si no todas las demandas del año 1938; son ahora vitales en la presente lucha. De hecho, son más relevantes ahora que cuando fue escrito en 1938 porque las condiciones que se están desarrollando son similares al periodo anticipado. Trotsky exigió, por ejemplo, 'trabajo o mantención completa' frente al desempleo masivo endémico. Hoy exigimos, 'trabajo útil, o un ingreso vital'. La clase trabajadora rechaza aguantar los costos de esta crisis. ¡Qué paguen los patrones! ¡Si no pueden garantizar una existencia mínima para la clase trabajadora, entonces no podemos aguantar su sistema!



Nacionalización


También es necesario en este periodo explosivo, levantar las demandas parciales de la clase trabajadora tanto del nivel de salarios y condiciones laborales, pero también involucrando la acción o inacción gubernamental. Una prueba de esto es la rabia quemante dirigida en contra de los bancos, no sólo los ladrones que han sido atrapados, como Bernard Madoff y Allen Stanford (quienes estafaron billones de dólares), sino la cofradía completa que ha quebrado sus propias industrias y amenaza de llevar al abismo a toda la sociedad, incluyendo a la clase trabajadora. Han permitido que el estado los ayude mediante paquetes masivos de rescate. Aunque el candidato presidencial perdedor de los republicanos derechistas, John McCain, está lejos de ser agradecido. Ha descrito el incremento de la deuda estatal como “un robo generacional”. ¿Pero no fue su compañero, vice-presidente anterior, Dick Cheney, quien declaró que “Reagan probó que las deudas [del gobierno EEUU] no importan”? Esto todavía no ha impedido a McCain, junto con otros republicanos, de considerar la nacionalización completa de los bancos.


Los políticos capitalistas pueden aceptar un rescate estatal, tanto tiempo como siga líneas completamente capitalistas y con la perspectiva de devolver las industrias “nacionalizadas” en el futuro a los mismos intereses privados que las arruinaron en primer lugar. Algunos comentaristas en Gran Bretaña prevén que los bancos podrían ser nacionalizados y quedarse en el sector estatal por una estimación de nueve años.


La hipocresía de McCain y su preocupación tan emocionante por las generaciones futuras está revelada por los gastos colosales de la guerra en Irak, alrededor de $3 trillones de dólares, los cuales el apoyó ciento por ciento. La corrupción de Madoff no es nada en comparación a la estafa del efectivo gubernamental de parte de la industria privada de construcción para “reconstruir Irak”. Patrick Cockburn en el Independiente comentó: “El robo verdadero de Irak después de la invasión fue realizado por los oficiales estadounidenses y no por los ladrones de Baghdad.” En un caso, auditores trabajando por el gobierno dijeron “que $57,8 millones de dólares fueron entregados 'pallet sobre pallet' de billetes de cien dólares al auditor del centro sur de Irak…quien hizo que sacaran una foto de el mismo en frente del montón de dinero”. Aunque la magnitud del robo probablemente nunca será revelado por completo, hasta $125 billones de dólares simplemente han desaparecido. Esto es sólo un ejemplo de la forma en que los capitalistas, no sólo en los EEUU, sino por en todo el mundo, utilizan el estado como su cajero privado.


La demanda, en Gran Bretaña y los EEUU en particular, no es para rescatar a los banqueros sino a la clase trabajadora y las clases medias. Incluso la demanda por la nacionalización—porque está enfocado en los banqueros quienes son vistos como los responsables de todos los problemas, a los cuales Obama y el gobierno de Brown quizás estarán forzados de ayudar a pesar de no querer—no son tan populares como en periodos previos. Esto es porque la experiencia de las nacionalizaciones parciales hasta ahora en Bretaña y de facto en los EEUU, ha alienado la opinión pública de las masas. La dirección de estas empresas parcialmente nacionalizadas se queda enteramente de carácter capitalista. No hubo celebraciones similares a las que acompañaron la toma de las minas en el 1948 por parte del gobierno laborista de ese entonces, con las banderas rojas flameando y grandes esperanzas para el futuro de la clase trabajadora. Esto es porque, por ejemplo, la toma estatal de Northern Rock fue marcada con ejecuciones de casas, el despedido de 4.000 trabajadores y luego, los bonos lujosos para algunos de los capitalistas que siguen controlando este banco. Esto es una forma del capitalismo estatal, no un paso en la dirección del socialismo, como apoyaron hasta los socialistas reformistas del Partido Laborista del pasado, cuando fue un partido de trabajadores de base.



La necesidad de planificación democrática


Por otro lado, el 'mercado' no ofrece ninguna alternativa. En la Gran Bretaña de 1999, por ejemplo, dos tercios de los trabajos creados no fueron en el muy glorificado sector 'emprendedor' privado sino que en el sector estatal. Eso por si mismo es una confesión de la bancarrota del capitalismo. Además, las estructuras de la industria privada no son de ninguna manera un ejemplo de la 'meritocracia' amada por los defensores del mercado. De hecho, tan convulsivos han sido los efectos de la crisis que más y más escritores capitalistas han revelado el carácter real de las condiciones y el manejo, los cuales son aspectos intrínsecos del neoliberalismo. Por ejemplo, Simon Caulkin en el Observer compara la estructura de la gran empresa, incluyendo el Telecom británico, lo cual, ha sido revelado, el gobierno tiene planes de re-nacionalizar en el caso de su colapso— más como un reflejo de la imagen de Estalinismo que la imagen idealizada de la empresa capitalista. Son, de acuerdo con él, “como zombies en su similitud estructural y estratégica” con el Estalinismo.


Declara, de forma bastante brusca, de los gerentes: “Con sus caras hacia él [jefe ejecutivo] y sus traseros hacia el consumidor” la mayoría de los gerentes están más preocupados con sus metas de ganancia, que de la producción de un producto valioso. La corporación más eficiente y tradicional, General Electric, “gasta 40%—es decir, $60 billones—de sus ingresos en administración y gastos indirectos…los gerentes de las grandes corporaciones occidentales tienen mucho más en común con los aparatos de las economías del mandato que está reconocido.” ¡Cuán más barato y eficiente sería tomar control de estas empresas, establecer un sistema de control y manejo de los trabajadores, e instalar una economía socialista planificada!


El artículo de Caulkin es también una concesión al argumento de Marx que el manejo interno de una fábrica capitalista incluso —Marx estaba hablando de las condiciones del siglo XIX—fue un ejemplo de planificación. El sistema de fábricas, Marx dijo, aplicado a la economía y al mundo completo, representaría la planificación democrática socialista mediante la eliminación del mercado. Ahora, irónicamente, las corporaciones gigantes—monopolios—tienen una burocracia jerárquica pesada según las líneas de la antigua Unión Soviética. La solución se encuentra no con el Estalinismo o con el 'mercado' de los capitalistas, sino que con la planificación democrática socialista. Esto requiere que se abran los libros de contabilidad a la inspección de los representantes de los sindicatos y las organizaciones de la clase trabajadora, pequeños comerciantes, etc., para informar a la gente trabajadora de la situación verdadera, como un paso preparatorio para realizar dicha planificación.



Cerrando la brecha


La necesidad de un programa de transición en esta época se presenta debido a la conciencia mezclada de la gente de la clase trabajadora. Esta conciencia será sacudida y cambiará en el transcurso de los eventos. Pero el desarrollo de una conciencia socialista completa y formada, primeramente de las capas más desarrolladas políticamente y luego de las masas de la clase trabajadora, puede ser facilitado enormemente por un enfoque transicional—por adoptar el método de León Trotsky actualizado y complementado por la experiencia de la clase trabajadora misma en la lucha. Este provee el puente desde la conciencia de la gente trabajadora hoy, a la idea del cambio socialista. Los sectarios no necesitan dicho puente porque no tienen ninguna intención de pasar de la oficina, el asiento y la línea de banda para interactuar con la clase trabajadora y, junto con ella, ayudar a cambiar la conciencia y aumentar la identificación con el socialismo.


Hemos entrado una nueva época para la clase trabajadora de Gran Bretaña, Europa y el mundo. Incluso si Obama logra poner un colchón bajo el capitalismo estadounidense y por tanto del mundo a través de los paquetes de rescate—y esto no es nada seguro—la situación que emergerá de esta crisis será completamente diferente a la que existió antes de ella. A lo mejor, la economía mundial experimentará un crecimiento anémico con la mantención terca del desempleo masivo. Esto, como la flacidez de un cuerpo viejo, es un síntoma de un organismo en declive. El capitalismo, sin embargo, no desaparecerá de la escena de la historia automáticamente. Es necesario forjar un arma poderosa de masas que será facilitado por el mayor nivel de comprensión de la gente de la clase trabajadora—ayudado por un programa de transición—lo cual podría proveer la ayuda para que este sistema fracasado se transforme al socialismo.


Sin tal enfoque, existe el peligro de que no sea inmediatamente evidente a la gente trabajadora, aún enfrentándose con la presente catástrofe económica, cual es la alternativa. En la industria, por ejemplo, donde los salarios han sido cortados debido a despidos masivos, hay una comprensión instintiva de parte de los trabajadores que no hay “mercado” para sus productos actuales. Pero, dado la técnica y capacidad alta que existe, costaría muy poco convertir la industria de autos, con un mercado que enfrenta una sobre-producción y una saturación masiva, para producir bienes útiles, incluso vehículos verdes que no dañan el medioambiente. La población mundial los necesita urgentemente en el contexto de un sistema de transporte sostenible y no contaminante. Este cambio de producción fue logrado al inicio de la segunda guerra mundial pero es francamente imposible dado el caos del capitalismo hoy en día. Asimismo, presenta la demanda para una sociedad alternativa socialista.


La brecha entre la situación objetiva cada vez peor y la conciencia de la clase trabajadora se cerrará en el próximo periodo. Los eventos—y eventos explosivos de verdad—ayudarán a asegurar esto. Al borde del abismo, la masa de trabajadores se enfrentarán con el sistema capitalista—algunas veces sin una idea clara de lo que lo reemplazará. El viaje hacia una conciencia socialista y revolucionaria será mucho más corta, el dolor mucho menos, si la clase trabajadora abraza el método transicional y un programa de transición, ligando las luchas cotidianas con la idea del socialismo.


¡No a que el costo de la crisis capitalista sea cargado sobre las espaldas de los trabajadores! ¡No al desempleo masivo, particularmente a la posibilidad de una nueva generación desempleada de forma permanente! Nacionalicemos los bancos pero con formas de organización socialistas y democráticas, incluyendo la participación de representantes de la clase trabajadora, los sindicatos y pequeños comerciantes, etc. Un sector estatal socialista y democrático, por si mismo, mostrará la validez de avanzar a más nacionalizaciones, incorporando los altos mandos de la economía. En este camino, la esperanza está ofrecida a la gente trabajadora frente al callejón sin salida del capitalismo mundial estancando y decadente.

jueves, 19 de marzo de 2009

Economía - Cuidado con las cifras maquilladas


“Wall Street subió 2,48% y en 5 días remontó 6,7%”

Titular de El Mercurio, 18 marzo 2009-03-2009



Patricio Guzmán, Socialismo Revolucionario, CIT Chile.
18 de marzo del 2009.

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Una vez más los titulares económicos de los principales diarios anunciaron que el alza de valores de los títulos en Wall Street presagiaba la salida de la recesión. El alza de la bolsa de Nueva Cork, se debería a las buenas e inesperadas cifras de la construcción de nuevas viviendas. La prensa informa jubilosa que los ‘Permisos para viviendas nuevas [en EEUU] subieron 22% en febrero, su mayor crecimiento desde 1990’, la verdad es que el incremento es sobre una base muy disminuída, incluso tomando en consideración este aumento de nuevas construcciones en febrero, la construcción de viviendas ha bajado un 47,3% en los últimos 12 meses. Los analistas advirtieron que no hay que apresurarse a deducir de estos datos una salida de la recesión.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja sus predicciones económicas para este año, y ahora proyecta una contracción de 0.6% para la economía mundial.


Cuidado con las cifras maquilladas
Hoy día en el New Tork Post el columnista John Crudele ([1]) advierte que no hay que creer 100% lo que dicen las autoridades de Washington sin verificar las estadísticas, y pone un ejemplo:

“Tomen una de las pocas buenas noticias recientes sobre la economía: Que los ingresos de los norteamericanos aumentaron en enero, incluso con su tasa de ahorro subiendo como cohete al 5 por ciento – la mejor en casi 13 años”. Por la situación de profunda recesión y masivo aumento del desempleo, la información le pareció poco creíble y decidió averiguar de donde salió.

“Debido a la recesión, el Tesoro de los EE.UU. está estimando que sus ingresos caerán el próximo año. Esto se debe principalmente a la menores (o ausencia de) impuestos sobre las ganancias, porque la gente reportará pérdidas en el mercado de valores, y por supuesto, porque mucha gente han pérdido sus empleos y pagan menos impuestos por los ingresos.
Si el Tesoro está recibiendo menos ingresos, el Departamento de Comercio supone que este dinero debe estar en los bolsillos de los contribuyentes Y si permanece en posesión de los contribuyentes, entonces la gente debe estar ahorrando algo (quizás el 5%, supone el Departamento de Comercio) y gastando algo.

¿Pero no consideró nunca el gobierno que el dinero no está llegando a los bolsillos de la gente, y como resultado no está siendo ni gastado ni ahorrado?
Una fuente del Departamento de Comercio rió entre dientes cuando le pregunté acerca de estos números, explicando que esas cifras “eran las primeras estimaciones muy preliminares”, lo que significaba que estaban “muy sujetas a revisión”. Y que la gente no las debía tomar seriamente.”
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The Economist: “Perspectivas horribles”

De acuerdo con un artículo de la prestigiosa revista The Economist, sobre el estado de los mercados de valores ([2]), las perspectivas económicas son tan horribles que las empresas que ya están en problemas tendrán dificultades para sobrevivir. El Servicio de Inversiones Moody’s, señala 283 compañías en gran riesgo de bancarrota, incluyendo algunas tan conocidas como Blockbuster, la cadena de arriendo de videos. Hace solo un año atrás la lista estaba compuesta por 157 empresas. Otro problema para los mercados de valores es que el optimismo sobre un fin inminente de la crisis financiera se ha disipado. Los bancos siguen siendo objeto de una gran preocupación. El índice de riesgo diseñado por Credit Derivatives Research, basado en los costos de seguro contra bancarrota de 15 grandes bancos, muestra que ahora el índice es mayor que después del colapso de Lehman Brothers. Un tercer problema para los bonos de alto rendimiento es que los planes de los gobiernos se enfocan en los titulos de inversión, además de reactivar la economía los gobiernos deben preocuparse del destino de los recursos de los contribuyentes, y no desean comprar bonos con alto riego de bancarrota. El artículo termina diciendo que “Aunque el Promedio Industrial Dow Jones saltó cerca del 6% el 10 de marzo, es difícil ver que los mercados de acciones puedan disfrutar de un rebote sustancial mientras el spread([3]) de los bonos de las grandes empresas se sigue ampliando. Los poseedores de bonos tienen un derecho prioritario sobre los activos de una compañía; si no son pagados completamente entonces los accionistas no van a recibir nada. Sin embargo, los inversores en crédito dicen que a menudo su mercado obtiene sus precios de las acciones. Si bonos siguen a las acciones y viceversa, eso nos coloca en una preocupante espiral descendente”.


La salida de la crisis financiera es tan dificil, porque entre sus muchas aristas hay una estructural, que hunde sus raíces en el creciente déficit de la balanza comercial norteamericana, que obligo a los EE.UU. ha declarar la inconvertibilidad de la moneda norteamericana en oro. En 1971 Richard Nixon, presidente de los Estados Unidos, anunció unilateralmente que el dólar dejaba de ser convertible en oro. Esta decisión flexibilizó la posibilidad de aumentar la masa monetaria de dólares sin relación con las reservas del metal precioso, sino solamente con la economía norteamericana, y su hegemonía en el planeta con la consecuencia de su utilización para el atesoramiento por todo el mundo, especialmente por los gobiernos. Fue esto junto con la ola desreguladora neo-liberal de la globalización, lo que permitió el surgimiento de las gigantescas burbujas especulativas, cuyo reventón está en la génesis de la actual recesión mundial.


El dólar sigue siendo moneda de refugio, divisa dura, en gran medida porque no hay alternativa mejor y por las consecuencias de abandonarla ([4]). Pero la moneda norteamericana ha visto disminuir su valor en un 32 por ciento desde 2001, y como es lógico los principales tenedores de dólares comenzaron a diversificar su cartera de divisas.


La magnitud de la sobre-acumulación de capital especulativo
Para tener una idea de la inmensa masa de dinero especulativo bastan los siguientes datos: Las posiciones de mercado OTC de derivados (especulativos y extrabursatiles) que en 2002 eran de 100 billones de dólares llegaron a 516 billones de dólares, a fines de junio de 2007, de acuerdo con las estimaciones Bank for International Settlements (BIS), en el mismo año el PIB poyectado de EE.UU. fue 13.2 billones de dólares. Para el año 2007 el Fondo Monetario Internacional estimó el PIB mundial en 56.2 billones de dólares.
Estos datos son elocuentes para entender porqué las intervenciones estatales no han sido capaces de terminar con la crisis del sistema financiero mundial.



Opinión de los premios Nobel de Economía
A continuación reproducimos un artículo aparecido en el diario económico Estrategia, a partir de los puntos de vista de diversos premios Nobel de economía. Los subrayados son nuestros.


El Catalejo de los Nobel de Economía en Medio de la Crisis
Estrategia.
http://www.estrategia.cl/detalle_cifras.php?cod=2030

Surgen las voces de los expertos reconocidos con el premio Nobel de Economía, quienes plantean su más reciente diagnóstico de la coyuntura a fin de dejar atrás la peor crisis que el planeta ha vivido en 80 años.
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Joseph Stiglitz (2001) Crítico Accionar en la Crisis: “Las respuestas tienen que ser globales, pero las decisiones políticas se toman a nivel nacional”. Además, se ha dado la “incoherencia de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias”. Lo anterior, hace referencia a los rescates de bancos que han especulado y lucrado gracias al riesgo y que ahora “son salvados con el dinero del contribuyente”.

12 de Marzo 2009
Plan Obama: El paquete estadounidense de rescate económico de más de US$700.000 millones es “mucho mejor que la respuesta de 2008”, pero “no es suficiente y la crisis será peor”. Por otro lado, pese a que “hay un acuerdo global de no recurrir al proteccionismo”, muchos paquetes de auxilio “tienen medidas proteccionistas en su base y quienes más sufrirán serán los países en desarrollo”

10 de Marzo 2009
Predicción: “El sistema estará destruido por varios años”, y “no se están aplicando las medidas necesarias para repararlo”.
Región: “América Latina tiene un buen sistema financiero, pero no se va a poder escapar del impacto de esta crisis, especialmente si cae mucho la producción mundial”.

13 de Marzo 2009
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Paul Krugman (2008) Medidas de Obama: “Son decepcionantes”. “Muchos economistas, yo mismo incluido, argumentamos que el plan de rescate económico era demasiado pequeño y demasiado cauteloso (…) Los datos más recientes confirman esas inquietudes e indican que las políticas económicas del Gobierno de Obama ya se están quedando rezagadas detrás de la curva”.

Desempleo en EE.UU.: “Si bien la promesa de crear 3,5 millones de puestos laborales hasta 2010 está bien, no se toma en cuenta que ya hay perdidos 4,4 millones de empleos”.

Vaticinio: “Los próximos tres a cuatro meses serán posiblemente los más importantes de toda la historia de Estados Unidos”.

9 de Marzo de 2009
Respuestas EE.UU.-UE: “La respuesta por parte de Estados Unidos es inadecuada, pero la respuesta de la UE es sólo un tercio de la que ha dado EE.UU. Ha quedado patente que la política de la Reserva Federal es mucho más agresiva que la del Banco Central Europeo”Burbuja: “Hemos vivido un periodo de tiempo falso en el que hemos saltado de una burbuja a otra y al final nos hemos quedado sin burbuja”.

Nacionalización Bancos. “Los bancos son como zombies. Existen pero ya no pueden otorgar créditos. En consecuencia, el Estado debe intervenir y si inyecta tanto dinero en los bancos debería también tomar el control de ellos”.
13 de marzo de 2009
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Edward Prescott (2004) y Vernon Smith (2002) (Petición elaborada por ambos)
Distancia con el Keynesianismo: “No todos los economistas se han vuelto keynesianos”, y “no todos consideran que el gasto público mejora el crecimiento. El gasto público en los tiempos de Franklin Roosevelt no sacó a Estados Unidos de la depresión de los años treinta. No salvó a la economía japonesa en los años noventa. Creer que el gasto público ayuda a la economía es una esperanza que contradice la experiencia. La vuelta al crecimiento exige suprimir los obstáculos al trabajo, al ahorro y a la inversión, y concretamente, mediante una baja duradera de los impuestos”.
10 de Febrero 2009

Estímulos. “Los estímulos no son parte del lenguaje económico”. Edward Prescott
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Robert Mundell (1999) Nueva Moneda Mundial: “El objetivo a largo plazo es una moneda mundial”, porque “la economía mundial la necesita”, “El problema es el mecanismo para lograrlo”.

Origen de la Crisis: Este, plantea Mundell, puede encontrarse en las políticas de la Reserva Federal de Estados Unidos durante 2001 y 2002. “La sobrevaloración del dólar generó esta crisis (...) La Reserva Federal metió la pata y generó la recesión económica y la crisis financiera, pero esto fue un error conjunto del Departamento del Tesoro (estadounidense) y la Reserva Federal”.
3 de Marzo 2009
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Edmund S. Phelps (2006) Diagnóstico y Crítica: “La deficiencia de la responsabilidad personal desempeñó un papel en la crisis financiera que empezó en Estados Unidos y que se diseminó por el resto del mundo”.

Solución Bancaria: “Es necesario crear en Estados Unidos una nueva clase de bancos para superar la actual crisis financiera e impulsar el desarrollo económico”. “Incluso si los bancos existentes sobreviven en los próximos años, van a reducir su cartera de créditos, lo cual provocará un recorte de las inversiones en el sector real”.
11 de Marzo 2009
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[1] New York Post, 18 marzo 2009. John Crudele: “COULD AMERICANS' SAVINGS RATE BE 5%? NOT REALLY”

[2] The Economist. 12 Marzo 2009. Credit markets. Unsavoury spread. http://www.economist.com/finance/displayStory.cfm?story_id=13278984&source=hptextfeature

[3] Si el ‘spread’ entre bonos de empresas y bonos gubernamentales se sigue ampliando significa que aumenta la percepción de riesgo de bancarrota de las grandes empresas.
Un bono corporativo o de gran empresa, es un bono que una gran empresa ofrece para acumular dinero con objeto de expandir sus negocios. El termino se aplica generalmente a instrumentos de deuda de largo plazo, generalmente con una fecha de maduración de al menos un año después de ser lanzados.

Comparados con bonos gubernamentales, los bonos corporativos generalmente tiene mayor riesgo de bancarrota. El riesgo depende de la empresa en particular que extiende el bono, las condiciones actuales del mercado y de los gobiernos con los cuales se compara el bono y de la clasificación de la compañía. Los poseedores de bonos corporativos son compensados por este riesgo recibiendo un retorno mayor que los bonos gubernamentales.
En este caso el ‘spread’ (la diferencia en el retorno entre un bono corporativo dado y un bono libre de riesgo del tesoro del mismo tiempo de vencimiento) cuantifica el riesgo de bancarrota.

[4] “Si China decidiera convertir en euros una parte de los 600 mil millones de dólares de reservas detentados por su banco central, precipitaría un desplome gigantesco de la divisa estadounidense (lo que además devaluaría su propia reserva). Lo mismo ocurriría con Japón, cuyas reservas ascienden a poco más de 800 mil millones de dólares, casi todas denominadas en moneda estadounidense.” . Víctor M. Godínez. EL DILEMA DE LOS DEFICIT GEMELOS. http://www.jornada.unam.mx/2005/01/03/004n1sec.html. 3 de enero de 2005.

domingo, 15 de marzo de 2009

Crisis Económica: El estado de la Recesión Mundial


Patricio Guzmán, Socialismo Revolucionario, CIT Chile

12 de marzo del 2009.



“En medio de malas noticias una buena noticia siempre

es agradable, pero una golondrina no hace verano”

(Isaac Cohen, economista en BBC Mundo)



Continúan las turbulencias en las bolsas de comercio del mundo, a los fuertes retrocesos de los valores de las acciones de las principales compañías, con tendencia a la baja desde que comenzó la crisis financiera, suceden los llamados ‘rebotes’ con alzas que son menores que las bajas previas, pero que igual dan pábulo para titulares de prensa ‘optimistas’. Como los que se registraron el 11 de marzo con alzas en las bolsas mundiales, y un 37% del Citigroup.



Las gigantescas inyecciones de recursos públicos a los principales bancos de los países desarrollados no han solucionado la falta de solvencia y credibilidad de las instituciones financieras centrales, y la contracción del crédito y la inversión. Y esto tiene efectos en otros sectores de la economía, la incertidumbre, reflejada en precios volátiles de los títulos en bolsa, se incrementó después de que se anunciaran nuevos paquetes de salvataje a instituciones financieras importantes en EE.UU. y Gran Bretaña.


Los analistas reconocen que las previsiones en el sentido que la recesión tocaría fondo pronto y que el repunte de la actividad se reiniciaría en el curso del año 2009, no tienen fundamento, las previsiones globales “han continuado deteriorándose en las últimas semanas, observándose una fuerte contracción de la actividad y del comercio mundial.” y “que en el escenario más probable la recuperación (mundial) no se dará en 2009”[1]

Incluso las instituciones globales oficiales que tienden a dar señales ‘optimistas’ han rebajado sus proyecciones. Tanto el FMI como el Banco Mundial han efectuado predicciones más pesimistas respecto a la salida de la crisis. En enero el Fondo Monetario suponía que el crecimiento mundial se detendría en un 0.5%, pero Strauss-Kahn dijo un mes después que había que modificar a la baja esta proyección. Strauss-Kahn ahora declaró que “En la reestructuración (de los bancos) las cosas están realmente lentas”…”Me temo que si las cosas van por este camino dos o tres meses más, entonces la recuperación en 2010 será difícil”.


La caída del empleo es un problema creciente en todo el planeta. En los Estados Unidos el desempleo ha superado el 8%. China enfrenta una brusca alza del desempleo, el paro urbano oficial está ahora en 4.2%, pero la metodología del gobierno chino incluye solamente a los residentes urbanos que no tienen trabajo y se han inscrito en las oficinas de empleo, tampoco considera a los emigrantes del campo que trabajan en la ciudad y se han quedado sin puesto de trabajo, ni a los desempleados del agro, en la realidad China está atravesando una situación de desempleo que se ha manifestado en una ola de protestas, duramente reprimidas por la policía.



Desplome de las exportaciones chinas

De acuerdo con las cifras del gobierno, las exportaciones de China han disminuido en febrero el 25.7% respecto al año anterior, mientras las importaciones caían en un 24.1%. Como consecuencia se ha producido una drástica reducción de su superávit comercial que pasó de 40.100 millones de dólares en noviembre de 2008 a 4.840 millones de dólares en enero de 2009. Las autoridades reconocen que no pueden confiar en el comercio para alcanzar un crecimiento del 8% este año. Este guarismo es considerado el mínimo para extender el empleo y garantizar la estabilidad social.

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En Chile

El índice de actividad económica, Imacec, cayó un 1,4% en enero. Y aunque el consumo habitual experimentó una leve recuperación en enero, las importaciones de consumo y las ventas de consumo durable siguen retrocediendo, el Banco Central también indicó que en lo que respecta a las adquisiciones de bienes de capital de febrero estos disminuyeron en un 13% anual.


Crecimiento cero

Las previsiones de crecimiento han sido rebajadas nuevamente por los especialistas, ahora reconocen que podremos tener crecimiento negativo en 2009, un gran retroceso en las exportaciones y desempleo de dos dígitos. Chile está experimentando la deflación de precios, la caída de la producción industrial y de las exportaciones. Todo esto está vinculado con la dependencia de la economía nacional respecto a la situación recesiva de los principales mercados de destino de las exportaciones, y mientras no se recupere la demanda global, el país debe prepararse parta la perspectiva de una recesión larga. No existe blindaje que lo impida, las medidas reactivadoras de las autoridades no son suficientemente potentes como para revertir este cuadro.



Aumenta la morosidad

La caída de la demanda de las exportaciones que se refleja en la disminución de precios y en la caída de los volúmenes transados, junto con la mayor ‘cautela’ de la banca para otorgar créditos, ha provocado una recesión económica acompañada de la caída de los precios, la temida y rara deflación, ya que tanto la gente como las empresas están disminuyendo su consumo. Los impagos se han duplicado en febrero de 2009, respecto a igual mes del año 2008. En algunos sectores como el automotriz, o la construcción, la caída de ventas es de alrededor del 40%, y a pesar de los despidos y otras reducciones de costes, no consiguen ajustarse por lo cual es de esperar el comienzo de un circulo vicioso, a partir de los eslabones débiles, de empresas entrando en quiebra y situaciones de insolvencia durante el año.


Lógicamente no todos los sectores, o empresas de algún sector, serán afectados de la misma manera, algunos pueden obtener ganancias incluso gracias al debilitamiento de competidores debido a la crisis.


Desempleo
El desempleo continúa creciendo, los más afectados son los trabajadores en situación precaria como los trabajadores a honorarios, los que trabajan con contratos a plazo fijo, los subcontratados. Un ejemplo, la gran minería contabiliza 12 mil despedidos, de ellos un 90% son trabajadores de empresas subcontratistas.



[1] Gerencia de División Estudios del Banco Central de Chile.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Pulso Económico


Aumento del desempleo y caída de los salarios reales



Patricio Guzmán, Socialismo Revolucionario, CIT Chile

4 de marzo del 2009.



A casi dos años del estallido de la burbuja de las hipotecas ‘sub prime’, que terminó transformándose en la peor crisis económica desde los años 30, la recesión de la economía mundial no remite, al contrario varios ‘focos de incendio’ en diversos lugares del mundo amenazan con profundizarla. Hoy puede decirse sin dudar que el mundo enfrenta el escenario de una depresión económica global.



Estados Unidos

"El desempeño de la economía en el último trimestre del 2008 fue el peor en más de 25 años. Y francamente, el primer trimestre de este año alberga escasas promesas de mejores resultados”, señalo Barack Obama.


La aseguradora AIG, una pieza fundamental en el respaldo al sistema bancario, ha debido ser rescatada del colapso inminente por cuarta vez con una inyección de dinero de fondos públicos, es decir de los contribuyentes, de US$ 30.000 millones, AIG acaba de dar a conocer las mayores pérdidas trimestrales de una compañía de los EEUU en toda la historia. No es un asunto menor ya que AIG, es el re-asegurador de todo el sistema bancario occidental.



El presidente de la Reserva Federal (el Banco Central en los Estados Unidos), Ben Bernanke advirtió que si el gobierno no lleva adelante medidas audaces, "La alternativa podría ser un episodio prolongado de estancamiento económico que no sólo contribuiría a un mayor deterioro de la situación fiscal, sino que supondría una menor producción, empleo, e ingresos por un periodo prolongado".



Por su parte el multimillonario Warren Buffet señaló que el mundo estaría en caos en 2009, y no preveía mejoras en el corto plazo.


Las acciones de la bolsa de Wall Street se desplomaron una vez mas, el 3 de marzo, llegando a valores mínimos en 12 años. Entre las grandes empresas el Citigroup cayó un 20%, Alcoa un 11.88%, General Electric un 10.69%, General Motors descendió un 10.67%, Caterpillar un 9.91%, American Express un 8.29% y el Bank of America un 8.1%. Esto es especialmente significativo porque los valores de las empresas ya están muy disminuidos.



Europa
La recesión global ha tenido un fuerte impacto en Europa Central y Oriental, varios países se encuentran al borde de la quiebra, se llama ‘default’ cuando un país tiene que dejar de pagar sus compromisos internacionales.


Las empresas y los particulares fuertemente endeudados en Euros y Dólares, en la época

del crédito fácil, ahora en una situación de brusca contracción de la demanda y la producción, no pueden cumplir con sus deudas con los bancos. Aquí la crisis del sector financiero partió del deterioro de la llamada ‘economía real’, al caer los volúmenes de sus exportaciones hacia Europa Occidental como producto de la recesión.



Pero el efecto contagio a su vez ha llegado a los bancos de Europa Occidental, con grandes negocios en el sector oriental del viejo continente. En el caso de Austria, los montos comprometidos llegan a ¾ de su Producto Interno Bruto. Esta nueva crisis financiera ha venido a sumarse a los graves problemas de la Euro zona que en su conjunto está en recesión.



Gran Bretaña ha sido por dos siglos un centro financiero mundial. Ahora es el principal enfermo de Europa, al punto de estar entre las listas de países candidatos a la bancarrota. Los activos de su sector financiero, llegan a 400% del PIB del país, un plan de rescate del sector debería ser de montos semejantes a los de Estados Unidos, sin embargo la base impositiva con la que cuenta el gobierno es solo la cuarta parte. Se espera que la reducción del sector financiero vaya acompañada de la caída de los precios de los activos británicos, especialmente de las propiedades inmobiliarias en el sector de Londres y el sudeste de Inglaterra. Los precios de las viviendas en Gran Bretaña, estaban más inflados que en las áreas más especulativas de Estados Unidos, el desplome de los precios a su vez tendrá consecuencias en los portafolios de préstamos bancarios, especialmente hipotecarios, pero también en los activos vinculados con seguros y de pensiones, esto a su vez profundizará la depresión económica.[1] Desde Octubre de 2008, el sector financiero perdió 10.000 empleos, se espera que pierda otros 15.000 en los próximos meses.



Por su parte, Irlanda y España que eran presentados como países de alto crecimiento dignos de imitar por países ‘emergentes’ (o sea subdesarrollados y dependientes) ahora están entre los más afectados por la recesión en Europa. El fin del fuerte crecimiento estuvo basado en la inversión inmobiliaria, las empresas inmobiliarias trabajan con un fuerte apalancamiento de recursos de la banca. Al llegar a su fin su burbuja especulativa, en Irlanda y España hay serios trastornos en el sector financiero. La banca española, especialmente las entidades de tamaño medio afrontan un fuerte aumento de la morosidad y la reducción de su negocio por el desplome del crédito en 2009.

España, el primer país en perder la calificación AAA

Por la importancia que tiene el sector financiero español en la banca que opera en Chile, en este informe nos detendremos en la situación de este país.
Las agencias de calificación de riesgo, están desprestigiadas después del colapso de instituciones bien calificadas, pero sus calificaciones siguen teniendo importancia a la hora de determinar los intereses de los créditos y su disponibilidad.


España fue el primer país, desde el comienzo de la crisis financiera en perder su calificación crediticia "AAA" de Standard & Poor’s, a fines de enero de 2009, lo que ha sido confirmado recientemente. Ante la imposibilidad de aumentar las exportaciones, España, debería reducir su endeudamiento, y de insistir en tomar deuda debería pagar más por el incremento del riesgo.



Desde que se inició la crisis, la cotización de Santander ha caído un 62,5%, y la de BBVA, un 68%. Pero todavía hay una entidad más castigada: Banco Popular, que se ha dejado el 71,5% de su valor. Por malas que sean estas cifras, son mucho mejores que las de los otros bancos europeos o norteamericanos.



Sin embargo, se espera que la situación de los bancos españoles empeorara, no solo por el deterioro al interior de España, si no también por su exposición en el exterior. En primer lugar en América Latina, donde se espera que la depresión mundial cauce estragos a partir de ahora.


Además el grupo Santander tiene una gran exposición al mercado británico, que como ya vimos antes tiene grandes problemas en su sistema financiero. A pesar de esto sigue adelantes con su política de comprar otros bancos, lo que algunos comienzan a mirar como una –huida hacia adelante-.



En diciembre de 2007 la morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas que operan en España a empresas y particulares era de 0,83%, en diciembre de 2008 ya llegó a 3,29%, y para el año 2009, se espera una morosidad del 8%. La realidad es más negra porque los bancos han recurrido a la triquiñuela contable de quedarse con las viviendas por las que las inmobiliarias no pueden devolver los créditos, de esta manera frenan el alza de la morosidad, y presentan un préstamo incobrable como activo.



Deflación, desempleo

Como ya hemos dicho en informes anteriores, la inflación está en retirada en todo el mundo, y la perspectiva que se está instalando es la de una deflación global, que incluso si es de corta duración, hará más lenta la salida de la recesión.



La perspectiva que enfrentaremos los trabajadores en todo el mundo es una fuerte alza del desempleo, y la caída de los salarios reales. La OIT advierte que “Lo que comenzó como una crisis de los mercados financieros se ha convertido en una crisis de empleo global. El desempleo está aumentando. El número de trabajadores pobres también” y que “El número de desempleados, trabajadores pobres y empleos vulnerables aumentará de manera espectacular debido a la crisis económica mundial”, y que “El salario real de millones de trabajadores se reducirá en 2009 después de una década en la cual estuvo rezagado detrás del crecimiento económico mundial”


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[1] Great Britain - The “Rust Belt” of Global Finance , Martin Hutchinson. Money Morning/The Money Map Report

martes, 3 de marzo de 2009

Crisis Capitalista Mundial: Marx tuvo razón todo el tiempo


"Él sabía ciertamente una cosa o dos sobre el ciclo económico"



¿“Mientras el capitalismo mira hacia el abismo, Marx tuvo razón todo el tiempo?” Esto no es de nuestro periódico El Socialista, sino de Stephen King, Economista en Jefe del Grupo Bancario HSBC, escrito en The Independent (2 de marzo). Además, responde a su propia pregunta afirmativamente.



Peter Taaffe, Partido Socialista, CIT en Inglaterra y Gales

3 de marzo del 2009.



Todos los patrones y sus parásitos políticos que leen The Independent, deben haberse atragantado con sus cereales del desayuno mientras él les recordaba las palabras de Marx en el Manifiesto Comunista: “la sociedad burguesa moderna... una sociedad que ha evocado tan gigantescos medios de producción y de intercambio, es como el brujo que ya es incapaz de controlar los poderes del mundo subterráneo que el ha llamado por sus conjuros”.



King concluye de esto: “Cualquier cosa que uno piense de Marx, el ciertamente conocía una o dos cosas acerca del ciclo económico. Si el viviera ahora, reclamaría sin duda que sus teorías han sido reivindicadas”.



Sin embargo, “Durante muchos años, las ideas marxistas parecían ser totalmente irrelevantes. La caída del Muro de Berlín en 1989 puso fin a la era del comunismo marxista-leninista”. Pero ahora, mientras el sistema se derrumba, las ideas de Marx han rugido otra vez.



Él aprobando las citas de Marx sobre la naturaleza de las crisis: “..... las crisis comerciales... por su periódica reiteración, pone la existencia de toda la sociedad burguesa en un juicio, cada vez más amenazante.



“En estas crisis, una gran parte, no sólo de los productos existentes, sino también de las fuerzas productivas creadas anteriormente, son periódicamente destruidas. En estas crisis, se desata una epidemia que, en todas las épocas anteriores hubiera parecido un absurdo - la epidemia de la sobreproducción”.



Esta oportuna descripción de la actual crisis capitalista, que amenaza con derrumbarse hacia una depresión, no escapa a King. Enfrentado con este “abismo”, se refiere a la inevitable intervención del Estado capitalista en un intento por salvar el sistema. Esto tomará la forma no sólo de adquisiciones estatales, de forma abierta o con sigilo, de los bancos y quizás de otras industrias quebradas, sino también la “injerencia en el mecanismo de los precios” como se vio con los ataques a las pensiones de los banqueros, dice King.



Estas medidas “pueden ser absolutamente necesarias para evitar un colapso absoluto en la actividad económica mundial [pero]... no habrá retorno a 'los negocios como siempre' por las fuerzas del mercado”. Esto confirma lo que El Socialista ha afirmado desde el comienzo de esta crisis.



En cuanto al futuro: “Podemos evitar una depresión como 1930, pero, cada vez más, podemos encontrar que lo mejor que podemos esperar es los años 90 de Japón. No una revolución marxista en absoluto, entonces, pero sin duda un duradero cambio de rumbo en los resultados económicos.”



Esto es para él una calificación necesaria. King no está a punto de aceptar la plena implicación de las ideas de Marx: "No estoy sugiriendo que estamos entrando en tiempos revolucionarios". [Dios no lo quiera! – P.Taaffe] Esta crisis es tan grave que el amplio análisis económico de Marx se confirma en la avalancha diaria de los hechos que denotan que capitalismo británico y mundial el están “cayendo del acantilado”.



Además, se ha producido una enorme radicalización en Grecia y en otros lugares, y un tiempo de tormentas revolucionarias resultará de esta crisis. Como demuestra King, incluso los economistas capitalistas están ahora cuestionando seriamente el futuro de su sistema.

Todavía ellos esperan que “de alguna manera” sean capaces de salir de esta crisis. No hay “crisis final del capitalismo”, como señaló Lenin, a menos que la clase obrera cambie la sociedad. Las grandes empresas siempre buscan una salida a través de ataques a la clase trabajadora.



Pero no hay vuelta atrás a la situación de los últimos 30 años de “desregulación” capitalista mundial. La clase obrera, con la asistencia de los socialistas y marxistas y un movimiento sindical revitalizado, resistirán y las ideas de Marx serán abrazadas por un número cada vez mayor de trabajadores y jóvenes.



Marx no sólo hizo predicciones económicas sobre el capitalismo, sino que señaló audaces, activas y socialistas conclusiones. “Los filósofos hasta ahora sólo han interpretado el mundo; la cuestión es cambiarlo.” La acción de masas de la clase trabajadora es necesaria para sustituir un anticuado, ineficiente y derrochador sistema, el capitalismo; por una democrática y planificada economía socialista.



Por la plena participación de los trabajadores y de las personas de la clase media a través de control popular y la gestión de la industria y la sociedad, podemos empezar la organización y planificación de los recursos de la sociedad para todos y no, como es el caso actualmente, para satisfacer la desacreditada codicia de un puñado de banqueros y capitalistas.


Stephen King nos ha proporcionado más argumentos para lograrlo.

El capitalismo: un régimen social en bancarrota


Luis Mesina

Secretario General de la Confederación Bancaria y Afines.




En el mundo entero millones de trabajadores encuentran serias dificultades para enfrentar su futuro. Por todas partes se anuncia el cierre de fábricas, industrias y servicios, multiplicándose las noticias de despidos. Millones de jubilados apenas sobreviven con sus exiguas pensiones, y los trabajadores, que han logrado acumular fruto de su esfuerzo, algún ahorro previsional, observan atónitos ante la indiferencia de los gobiernos, como éstos se esfuman a causa de la especulación financiera.

Sin embargo, la actitud de los gobiernos -desde la derecha hasta los llamados de izquierda- , no es la misma ante los dueños del capital, ante éstos corren para auxiliar con recursos públicos al sistema financiero mundial, cuyas instituciones son claramente indignas de confianza y de transparencia. En efecto, la responsabilidad de la crisis mundial, como consecuencia de la especulación, no debe entenderse como un componente de la codicia, sino que, forma parte de la naturaleza misma del sistema capitalista. Éste requiere mantener la tasa de ganancia y si el capital no es capaz de generar riqueza en la producción de mercancías, va a buscar todos los medios indirectos para valorizarse. Esos medios -la especulación bursátil, la economía de armamento, la droga, la prostitución, etc.- nada pueden resolver por ellos mismos. En cada etapa, el capital choca con la realidad: hay demasiados trabajadores. Demasiados en el marco del régimen social basado en la propiedad privada de los medios de producción; régimen que entre otras grandes fatalidades, concentra la riqueza, sistematiza la violencia contra las personas, destruye el medio ambiente y, lo más grave, conduce a la especie humana a la barbarie.



Bajo este régimen, el desarrollo de las fuerzas productivas, llega a una fase en la que surgen fuerzas productivas y medios de circulación que no pueden sino ser nefastos en el marco de las relaciones existentes y ya no son fuerzas productivas, sino fuerzas destructivas (el maquinismo y el dinero).[1]



En el siglo XIX el capitalismo se desarrolló y fue capaz de superar esta situación de crisis mediante la extensión y el crecimiento de los mercados. A comienzos del Siglo XX, el capitalismo alcanzó otra fase. La fusión del capital bancario y del capital industrial, bajo los auspicios del capital bancario formó, lo que hoy denominamos "capital financiero". Este capital financiero espera que la inversión dé ganancias iguales en todos los campos. La dominación del capital financiero trajo consigo el desarrollo de fuerzas destructivas del capital. Es la época de las guerras, de las hambrunas, de la barbarie, de la destrucción generalizada. El crecimiento de los gastos militares mundiales explica esta situación.



¿Y "el dinero que brota sin cesar", que Marx designa como la otra gran "fuerza destructiva"? Es un hecho de la causa que en los últimos decenios se han sucedido burbujas especulativas. La masa de miles de millones de capitales que busca invertirse a toda costa, tiende a transformarse en bloque en una fuerza destructiva de las fuerzas de producción. En su forma más visible, es la fuerza destructiva del propio capital excedente: las destrucciones de valor en los mercados bursátiles, las reducciones brutales de inversión, la desindustrialización, el cierre de fábricas en todos los sectores clave de la economía mundial

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Pero, la destrucción masiva de fuerzas productivas conlleva siempre la destrucción en masa de la principal fuerza productiva: los trabajadores. Lo que da a nuestra época un carácter extremadamente antihumano es que, por una necesidad casi mecánica, el capital sólo puede sobrevivir destruyendo sectores inmensos de trabajadores, los que a su vez son los que reportan la base de la ganancia (plusvalía). Y lo hace de diversas formas, con la destrucción del valor de la fuerza de trabajo, lo que exige disolver los regímenes de pensiones y apoderarse de los millonarios ahorros de los trabajadores; la destrucción de la seguridad social, los servicios públicos, los convenios colectivos y, en esta nueva etapa, con la incorporación cada vez mayor de sindicatos a la política corporativa de los empresarios que debe jugar el rol de desmantelamiento y traición a los trabajadores.



En la actualidad estamos conminados en todo el planeta a dotarnos de una dirección política. El rasgo predominante de la situación mundial y nacional es que falta quien tome en sus manos la conducción del movimiento de masas y lo conduzca hacia una nueva época. Hacia el comienzo de una nueva fase de la historia de la humanidad, pues hoy, el capitalismo tiene amenazadas las bases mismas de la civilización humana.
Una nueva sociedad, con mayor justicia e igualdad para quienes hacen posible la riqueza, sólo puede concebirse fuera de los límites del actual sistema capitalista.

Ello nos plantea, ya no sólo superar los estrechos parámetros que el sistema impone, es necesario reivindicar desde nuestras posiciones la lucha por el socialismo, única forma de entregar a las mayorías explotadas de nuestro país una alternativa real de solución a sus problemas. Las propuestas electoralistas en el marco del actual sistema nada resolverán, son la perpetuación del modelo de explotación y saqueo, y la lucha contra esas falsas ilusiones se convierten en una tarea para quienes de verdad aspiran a transformar la sociedad.



Sólo quienes desde el trabajo hacen posible la riqueza, tienen autoridad para reformular un nuevo mundo. La inmoralidad del sistema financiero mundial que arroja a millones de seres humanos a la miseria, es condición suficiente para levantarnos y redoblar nuestros compromisos de lucha por los trabajadores y por un sistema social fundado en la igualdad: el socialismo.



[1] Karl Marx, La ideología alemana

jueves, 26 de febrero de 2009

Crisis Económica: El mundo está en depresión

Patricio Guzmán

Socialismo Revolucionario – Chile

Comité por una Internacional de Trabajadores




De acuerdo con la definición de la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas norteamericana (National Bureau of Economic Research), una recesión es cualquier decrecimiento continuado de la actividad económica durante dos o más trimestres consecutivos. Hasta la llamada Gran Depresión los términos Depresión y Recesión se usaban como sinónimos, desde entonces se ha considerado que una depresión es una recesión continuada, y la insistencia para evitar el término es simplemente por la fuerte asociación de la palabra ‘depresión’ con la que había sido la peor crisis del capitalismo hasta ahora.


Hoy podemos decir que sufrimos una depresión global. El mundo en su conjunto está en la peor crisis económica desde la Gran Depresión de los años 30 y aún puede ser peor, ya que las señales indican que la situación no mejora.


Una diferencia impresionante entre la crisis actual y la de los años 30, es la velocidad con la que se ha extendido por todo el globo. En la llamada Gran Depresión, entre que estallo la burbuja especulativa en la Bolsa de New York, y que se hizo sentir la crisis en Francia pasaron 3 años. Ahora los contagios son rapidísimos.



Estamos en una nueva ola de la crisis bancaria

Los países del Este Europeo están entrando en una profunda recesión, y el problema no es sólo de ellos.

Hasta hace poco estos países exhibían índices de crecimiento superiores a los del resto de Europa. Las monedas de los países del Este Europeo se han desplomado; el zloty polaco ha caído con respecto al euro un 48 por ciento, el forint húngaro un 30% y la corona checa un 21%, en los últimos seis meses. Latvia, hoy es considerado un país quebrado, pero los otros países del este europeo también estan en problemas. Como producto de la recesión profunda de sus economías los bancos locales estan amenazados.


El problema es que si se los deja caer, pueden arrastrar consigo a muchos bancos de Europa Occidental. Los préstamos que se tomaron en euros o dólares no pueden devolverse. La banca de Europa Occidental tiene hasta 1,5 billones de euros invertidos en la Europa Central y oriental. Austria, el país más afectado, tiene comprometidos unos 220.000 millones de euros, o sea tres cuartas partes de su Producto Interno Bruto. Otros bancos comprometidos son de Alemania, Italia, Francia, Bélgica, Holanda y Suecia.



Sector financiero en EE.UU

La situación en los Estados Unidos de las instituciones financieras en los EE.UU. sigue mal. De acuerdo con la prensa el gobierno está estudiando el estado de las cuentas de los principales bancos, para evitar su colapso, con nuevas inyecciones de Capital.


El banco estadounidense Citigroup registró pérdidas de 18.715 millones de dólares (14.095 millones de euros) al cierre del ejercicio 2008

Bank of America registró una pérdida neta de 1.790 millones de dólares. Funcionarios estadounidenses revelaron a primera hora del viernes que llegaron a un acuerdo para inyectar en Bank of America otros 20.000 millones en capital y asumir pérdidas por un monto de 118.000 millones. Bank of America ya ha recibido 25.000 millones de dólares de los fondos del programa de rescate conocido como TARP, pero necesitaba una inyección adicional de capital para ayudar a digerir las pérdidas relacionadas con la adquisición de Merrill Lynch & Co. Este ex banco de inversiones, que fue absorbido por Bank of America para evitar su quiebra, perdió el cuarto trimestre 15.840 millones, 500 millones más que lo esperado. La segunda mayor aseguradora de bonos del mundo, Ambac, ha registrado unas pérdidas de 2.340 millones de dólares en el cuarto trimestre del año 2008.

Como consecuencia, en la bolsa los valores de las acciones de Citigroup han vuelto a retroceder, esta vez un 15%, mientras Wells Fargo un 6% y JPMorgan un 3%, y también perdió un 9% de valor el Bank of America.

Funcionarios del gobierno Obama han debido salir al paso de rumores de nacionalización, que provocaron un nuevo derrumbe del valor de los títulos del sector en la bolsa. Incluso el neo liberal ex director del Fondo de Reserva Federal (Banco Central en EE.UU.), Alan Greenspan ha declarado públicamente su opinión de que una nacionalización temporal de la banca sería lo menos malo.

En EE.UU. se debate la necesidad de nacionalizar los bancos. Sin resolver el problema del colapso del crédito y la inversión asociados, y de la falta de credibilidad de la banca en los países desarrollados, los economistas no vislumbran la salida de la crisis global.


Las noticias de la situación de los principales bancos dan cuenta que los paquetes de rescate multimillonarios no han funcionado. En Europa muchos países se han visto obligados a nacionalizar expresamente, o de facto tomando el control, de las instituciones financieras colapsadas. Tal es el caso en Gran Bretaña, Bélgica, Alemania, Holanda, Luxemburgo, Irlanda, Islandia. En Alemania se aprobó un cambio legal para nacionalizar por primera vez bancos desde los años 30.



La banca en España

Hasta hace poco la banca española parecía la gran ganadora de la crisis financiera global. El grupo Santander, en particular, había subido al quinto lugar del ranking mundial de bancos.

Ahora la situación es muy distinta. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha advertido que un agravamiento de la crisis "puede suponer un proceso de reestructuración de nuestro sistema bancario”, en el Senado dijo que si se agrava la actual situación económica, puede acabar con “una reestructuración del sistema bancario español".


Una recesión profunda y de duración incierta

“España se encuentra inmersa en un círculo vicioso en donde los problemas en la economía se agravan con los episodios que han surgido desde el sistema bancario, un sistema bancario que se muestra hoy por hoy, incapaz de producir financiamiento para ayudar a la recuperación de la economía. Para colmo de males, la Comisión Europea iniciará en el día de hoy un procedimiento contra España por haber excedido el límite del 3,0% en el déficit fiscal en 2008, autorizado por Bruselas (el déficit fiscal resultó superior al 3,4%).”


Latinforme, miércoles 18 de febrero de 2009

"Uno de los años más difíciles que ha vivido la banca española en décadas", con estas palabras el consejero delgado de Banesto, José García Cantera, vaticinaba cómo será 2009.

García Cantera también destacaba que la velocidad con la que se está ralentizando el crecimiento económico en todos los países desarrollados del mundo es "muy rápida", lo que hace prever una "recesión profunda y de duración incierta".


Grupo Santander

El Banco Santander tuvo un beneficio neto de 8.870 millones de euros en 2008, y aprovecho la coyuntura para comprar varios bancos y expandirse.

Sin embargo, ahora se está corriendo la voz de alarma. Uno de los principales bancos de inversión inmobiliaria de España, el Banif, de propiedad del grupo Santander, ha efectuado un ‘corralito’ dejando a 50 mil personas sin poder retirar 3.200 millones de Euros por falta de liquidez. Durante dos años liquidará activos, y si no puede cubrir con su patrimonio los reembolsos, entonces liquidará el fondo.

Antes, clientes del banco privado Banif habían sufrido pérdidas de alrededor de 400 millones de euros con la quiebra de Lehman Brothers.

La situación del Banif, se suma a la suspensión del fondo de inversiones cogido en la estafa Madoff, con la pérdida de 3.500 millones de dólares.

Esto, es un ambiente de desconfianza hacia los bancos en general ha deteriorado la credibilidad del Banco Santander en España.

Hoy día, para mejorar su liquidez Banco Santander confirmó que "mantiene negociaciones" para la venta de su paquete accionarial del 31,6% en Cepsa, la mayor empresa petroquímica española. Entretanto los títulos de Cepsa, que hoy presentó resultados, bajaron un 25%.


El desempleo sigue aumentando en todo el planeta

La crisis que hace tiempo dejó de ser principalmente financiera, para transformarse en una recesión y afectar a la ‘economía real’ ha provocado la contracción de la producción y como resultado el aumento del desempleo. Chile no es la excepción. De acuerdo con un artículo publicado recientemente en El Mercurio por Hernán López Guerra, el desempleo de los jóvenes, entre 15 y 29 años, sobrepasaría el 20% en 2009, y citando al director del Injuv, Juan Eduardo Faúndez, advierte que la cifra de desocupación en los sectores más pobres llegará al 30%.

Por supuesto fiel a la línea neo liberal de El Mercurio, el mismo artículo propone terminar con las ‘rigideces’ del mercado laboral chileno, y plantea que los jóvenes deberían tener otras condiciones de salarios y jornadas laborales.



La carrera al fondo del pozo

Esa receta que los economistas llaman ‘la carrera hacia el fondo del pozo’ terminará por agravar el problema de la falta de demanda solvente a la que se enfrenta la economía capitalista en el mundo.

En las actuales condiciones de depresión global, el desempleo no va a mejor bajando los salarios, aumentando la explotación de la fuerza laboral, y profundizando la flexibilidad del empleo y el despido. Si una empresa aumenta su competitividad por esta via, y las demás se mantienen igual, su competitividad relativa mejorará, pero si todas las empresas hacen lo mismo simplemente nos seguiremos hundiendo en lo que amenaza ser la mayor crisis global del capitalismo.

En condiciones de recesión generalizada el desempleo, ante que de otras consideraciones, depende de los niveles de la demanda y la inversión. Plantear como solución reducir los ingresos de los trabajadores es simplemente absurdo.



La ‘teoría del helicóptero’

Los analistas esperan que a partir del mes de marzo la percepción de la recesión en la economía chilena se instale en la gente. El final de los empleos estacionales del verano, con el término de las vacaciones, los tradicionales gastos familiares que se concentran en este mes, entre otros harán sentir a las personas que el famoso ‘blindaje’ no resistía ninguna prueba. La consecuencia esperada será una brusca contracción de la demanda de los particulares.


Dando cuenta de la gravedad de la recesión que afecta a la economía chilena, acompañada de una deflación, para evitar una contracción aguda de la demanda, el gobierno está intentando poner en práctica la llamada ‘teoría del helicóptero’, que consiste en lanzar ‘desde el aire’ subsidios de dinero directos a la población para estimular la demanda. Para contrarrestar la percepción de recesión en marzo el gobierno ha destinado un bono de $40.000 por carga familiar a los trabajadores de menos ingresos. Una solución ensayada en los años 90 por el gobierno japonés sin mucho éxito.